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Jhonathan Gil

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martes, 22 de febrero de 2011

Alertan de una posible tormenta solar que acabaría con avances tecnológicos



Alertan de una posible tormenta solar que acabaría con avances tecnológicos

Una tormenta geomagnética que se produciría en la Tierra a raíz de las llamaradas en el Sol, tal como la que ocurrió la semana pasada, podría acabar con los avances tecnológicos del planeta.

La advertencia fue realizada por expertos reunidos en la Sociedad Americana para el avance de las Ciencias, quienes explicaron que el mundo moderno como se conoce actualmente depende demasiado de la red de satélites, las telecomunicaciones y diversos aparatos electrónicos, los cuales son muy vulnerables a cambios espaciales.

Es por esto, que las consecuencias, según los astrónomos y otros cinéticos, serían catastróficas, ya que ante una tormenta geomagnética de mayor fuerza los aparatos podría quedar inservibles al instante.

La situación es más compleja de lo que parece, debido a que el evento espacial de la semana pasada no fue un hecho aislado, sino que todo lo contrario, es probable que la actividad solar de ese tipo vaya en aumento en los próximos 11 años, aseguraron.

"No es una cuestión de si sucederá sino de cuándo será y de qué tan fuerte será.

La última vez que tuvimos un máximo en el ciclo solar, hace cerca de 10 años, el mundo era un lugar muy diferente", explicó Jane Lubchenco, responsable de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos.

Stephan Lechner, director del centro de investigación conjunta de la Comisión Europea, aseguró que el "talón de Aquiles" de la era moderna son los sistemas de posicionamiento global, o dispositivos GPS, que proporcionan ayuda para la navegación y geolocalización, pero además sirven como sincronizadores de tiempo real en redes de computadoras y equipos electrónicos.

"Los GPS son muy útiles y crearon una nueva dependencia", dijo Lechner, al tiempo que recordó que la influencia de esta tecnología se extiende a la industria aeroespacial y a la defensa, a la televisión y radiodifusión digital, a los servicios financieros y a las agencias de gobierno.

El fenómeno registrado la semana pasada, el mayor de su tipo en cinco años, envió un torrente de plasma ionizado hacia la Tierra a una velocidad de 900 kilómetros por segundo; encendió auroras y perturbó algunas comunicaciones radiales, pero los efectos se limitaron en gran medida a latitudes boreales.



[ El fenómeno podría afectar a los sistemas satelitales para sincronizar computadoras, sistemas de navegación aérea, entre otros inventos ].

domingo, 20 de febrero de 2011

Cuatro Consejos Contra el Cólera

1) Lavarse bien las manos. "La bacteria del cólera se transmite por contaminación fecal-oral", explica el infectólogo Francisco Valery. "Eso significa que para reducir el riesgo de contacto con materia fecal contaminada es importante lavarse muy bien las manos antes de comer, durante la preparación de los alimentos, después de ir al baño o de cambiarle los pañales a un niño o adulto. Un lavado efectivo de las manos con agua y jabón dura entre 30 y 60 segundos, con fricción de las palmas, los dorsos, las uñas y cada dedo, sin anillos".
2) Evitar el consumo de alimentos de dudosa procedencia. "En la calle hay que evitar comidas que uno no sabe en qué condiciones se prepararon. Es mejor no pedir mariscos ni pescados crudos, porque hay drenajes que desembocan al mar y pueden contaminar esos organismos con la bacteria. También es mejor pedir bebidas embotelladas y sin hielo; no hacemos nada con pedir un refresco de lata en lugar de un jugo natural y enfriarlo con un hielo de origen dudoso". Ordenar las carnes y vegetales bien cocidos también ayuda a minimizar los riesgos.
3) Refrigerar los alimentos. Valery indica que los alimentos perecederos no deberían pasar mucho tiempo fuera de la nevera, sino refrigerarse a 5°. C o cocerse o recalentarse a más de 60°. C antes de consumirse.

Además de reducir la proliferación de bacterias, un buen manejo previene que las moscas ­con patas potencialmente contaminadas con materia fecal­ tengan contacto con la comida. "También es ideal pelar las frutas por si acaso".
4) Mejorar la higiene.
Aparte de mejorar los hábitos de seguridad alimentaria y la limpieza de la cocina, el aseo a fondo de las instalaciones sanitarias también ayuda. Valery indica que se puede limpiar el baño con una solución clorada al 10%, o lo que es igual, una parte de cloro por 10 de agua.

Los síntomas "Se calcula que 80% de las personas infectadas no tienen síntomas pero igual son capaces de contaminar con sus heces, mientras que el restante 20% puede presentar vómitos y evacuaciones líquidas, con un color blanquecino por la pérdida de electrolitos y un olor fuerte, como a pescado. Puede haber una deshidratación importante", indica el infectólogo. El período de incubación del cólera oscila entre pocas horas y cinco días hasta la aparición de los síntomas, que a su vez pueden durar de 7 a 10 días.

El cuadro se diagnostica con un cultivo especial de heces y una vez confirmado se trata con antibióticos, generalmente en dosis única. Cuando se sospecha su presencia, es necesario acudir a un médico o llamar al 0800-VIGILAN (0800-8444526)



Sueños de Libertad - La realidad en Cuba



Centralismo y Descentralización

El centralismo, como modelo para la Administración Publica, se aplica en Venezuela desde su nacimiento como nación soberana en 1830 y marco el desarrollo histórico del Estado Venezolano hasta bien entrado el siglo XX. De alguna forma esa manera de gobernar dio forma al Estado en medio de los procesos caudillistas y anárquicos propios del siglo XIX.

Todos los procesos políticos que sellaron la Historia de Venezuela, aunque se hiciesen llamar Federalistas,  tenían ese sello de control férreo de la Administración Publica desde la capital o desde la mano del Presidente de turno, de allí nuestra tradición Presidencialista

            Solo a partir de la última década del siglo pasado, cuando la clase dirigente de entonces advierte los primeros signos del agotamiento del modelo bipartidista, a saber:“El Caracazo”, Las intentonas golpistas, es que se comienza una apertura tímida para desconcentrar  la toma de decisiones, y así en 1989 se aprueba en el Congreso la  Ley de Descentralización que impulsaría los procesos de transferencia de competencias a las distintas entidades federales, siendo ese mismo año el  de las primeras elecciones de gobernadores, consolidándose el proceso  en el año 1992 con la primera elección de alcaldes  por voto popular.

            En los actuales momentos en nuestro país  conviven estas dos formas de gobernar tan antagónicas de una manera sorprendente, hoy algunos hablan de la verdadera descentralización y otros de un proceso de regresión al pasado; pero saque usted sus conclusiones, he aquí algunas consideraciones respecto al tema.

Centralización

Los sistemas centralistas se caracterizan por la existencia de una forma unitaria de gobierno que asume la responsabilidad de la asignación de bienes públicos, para lo cual concentra los recursos financieros. En este sentido, el gobierno central decide la provisión de los bienes y servicios públicos necesarios a escala regional, la cual debe ser ejecutada por los gobernadores de estado. Estos últimos no poseen facultad alguna para tomar decisiones con relación a la asignación; reciben las transferencias y los objetivos de gasto del ejecutivo nacional para cumplir solamente con las asignaciones establecidas.
Descentralización
Los sistemas descentralizados se caracterizan porque existen varios niveles de gobierno con autonomía decisoria. Se basa en la transferencia de autoridad en la toma de decisiones sobre la recaudación, administración y asignación de las finanzas públicas, desde el gobierno central hacia los niveles inferiores de gobierno cuya actividad principal es la provisión de bienes y servicios públicos con el fin de satisfacer los requerimientos y necesidades de su localidad.

Por lo general, en este tipo de sistema los representantes locales son elegidos a través del voto de los ciudadanos y la responsabilidad de gasto está financiada principalmente por impuestos locales. Cuando dichos recursos son insuficientes el gobierno central puede otorgar transferencias para cubrir los desequilibrios verticales. Bajo estos lineamientos se considera que el rol del principal lo tomarán los electores y el agente será el gobierno regional, quien debe realizar la tarea de asignar los recursos provenientes de los impuestos recaudados en su comunidad.

En este modelo la información asimétrica radica en que los electores no saben con certeza si el gobierno regional asignará en función de sus requerimientos y demandas de prestación de servicios y bienes públicos. El gobierno regional puede asignar de manera diferente entre otras cosas, porque tenga que guiarse por una política económica acorde con la del gobierno central, porque se le presente algún imprevisto, o simplemente por beneficio propio.

Supuestos:
  1. Existe un estado representativo con su gobernador y sus ciudadanos
  2. La población revela sus preferencias de bienes públicos de maneraracional (jerarquizándola), con el fin de obtener el mejor Índice de Desarrollo Humano posible.
  3. Los ingresos de los estados provienen principalmente de la recaudación de impuestos y cargos a los ciudadanos.
(Tomado de: Norka Ayala, Elizabeth Ochoa Descentralización vs. Centralización: Un enfoque de riesgo moral Colección Banca Central y Sociedad BANCO CENTRAL DE VENEZUELA Enero 2002)

Economia Venezolana Siglo XIX

Economía y Sociedad Siglo XIX (tomado de /www.fundacionempresaspolar.org y rena.edu.ve)

Las relaciones esclavistas de producción se deterioran desde el mismo apogeo del período colonial y más aceleradamente durante la primera mitad del siglo XIX, hasta su abolición formal en 1854. Las relaciones esclavistas en las formas de explotación agrícola desembocaron en formas de servidumbre.
Se propendía a que el campesino dispusiera de una parcela de tierra del hacendado, en la cual subsistiría con su familia, y por la cual pagaría una renta trabajando en las tierras señoriales de la hacienda. En caso de que el campesino no dispusiese de una microtenencia, de todas maneras estaba compelido a trabajar en la hacienda por mecanismos de endeudamiento a través de la pulpería; esta vieja institución de estirpe colonial era de alguna manera controlada por el hacendado. Las deudas contraídas se pagaban con trabajo en la hacienda: peonaje.
Las relaciones de servidumbre y peonaje existieron desde los inicios del período colonial en los hatos llaneros, ya que el trabajo no era concentrado como en la plantación. No era posible someter como esclavos a los indígenas «campesinizados» que se desplazaban a galope de caballo controlando los dispersos rebaños en las vastedades llaneras; el hato es por lo demás, una constante en la historia agraria de Venezuela. Sin embargo, el pago de la renta de la microtenencia en trabajo, lentamente pasa a ser complementado por el pago en especie cuando las partes lo encuentran más conveniente. Incluso se da el pago de la renta en dinero cuando el productor campesino vende su cosecha a un circuito mercantil simple (ocasional y local) y dispone de dinero; empero, lo predominante fue el pago de la renta de las microtenencias y o deudas en trabajo.
Con el transcurso del siglo XIX se generalizan y amplían diversas formas de pequeñas explotaciones agrícolas, la mayoría de las cuales estaban vinculadas por mecanismos específicos a las macrotenencias; así la movilidad de la tierra, y con ella, la del trabajo campesino, se va ampliando lenta pero persistentemente; se van vislumbrando entonces nuevos horizontes en las formas de explotaciones agrícolas. Si con la desaparición legal de la esclavitud desaparecen las haciendillas, subsistirá sin embargo la fundación, aunque ahora con una variante: el campesino recibía una parcela, la ponía en producción por sus propios medios, y el propietario le compraba después lo «fundado», es decir, el fundo.
Subsistiría igualmente el conuco. Otros tipos de convenio se difunden durante ese siglo. Por ejemplo, el contrato de aparcería, mediante el cual el campesino conviene con el propietario o arrendatario de una parcela, el pago de una determinada porción de lo producido, en especie o en dinero, que podía ser la mitad (medianero) o un tercio (terciero).
Claro que muchas de las formas mencionadas no se dan químicamente puras, pues en el caso de la aparcería, por ejemplo, la proporción de lo pagado por el productor era variable de acuerdo con lo que se conviniese; incluso la medianería constituye en muchos casos, una categoría aparte de la aparcería, cuando el productor de la parcela, si es de plantación, es propietario de la mitad de las matas existentes. Y ya que hemos mencionado al arrendatario, nos referiremos también a esta forma de explotación agrícola. El contrato de arrendamiento, y a veces subarrendamiento, establecía que el arrendatario pagara un canon anual fijo, generalmente en un lapso de 50 años renovables, al propietario. Existían también los contratos de enfiteusis, donde el enfiteuta dispone de una parcela de por vida y usualmente hereditable, mediante un pago anual que es para el propietario titular más simbólico que crematístico.
Además quedaban otras formas como la ocupación, generalmente temporal, de tierras públicas o privadas y aceptada por sus propietarios; las pequeñas propiedades privadas, trabajadas por sus titulares y en fin, formas confusamente híbridas.

Cultivo de Café (Origen)
Se le considera originario de Abisinia, desde donde se extendió a Egipto, Persia y Turquía. Los árabes lo propagaron por las costas mediterráneas del norte de África. Su consumo trascendió a Europa llevado por los monjes a sus monasterios, pero desde mediados del siglo XVII pasó los muros de los conventos y comenzaron a tomarlo con profusión los legos.
La introducción de este cultivo en América data de 1714, en la Guayana Holandesa. Las plantaciones en Martinica se iniciaron en 1723, de donde la simiente pasó a Jamaica, Guadalupe y Cayena. Ya en 1732 Jamaica exportaba importantes cantidades de este fruto. De la Martinica francesa trascendió a los dominios insulares españoles en el Caribe: Santo Domingo, Puerto Rico y sólo más tarde a Cuba. En 1730 fue introducido en la región del Orinoco por las misiones religiosas establecidas allí,. Las siembras prosperaron por aquella zona y otras vecinas pertenecientes a las antiguas gobernaciones españolas que en el siglo XIX integraron la República de Venezuela. Se extendieron a la gobernación de Caracas hacia el año de 1740,
Café Siglos XIX-XX
El cultivo se fue incorporando rápidamente a las haciendas cacaoteras de la región centro-norte costera, en las cuales no interfería con otros cultivos en fondos de valles y se podían utilizar terrenos con pendientes mayores sin exponerlos a la erosión. La ubicación en el norte del país era además ventajosa por la existencia de vías de comunicación y su cercanía a los puertos.
La exportación promedio anual en la década 1830-1840 fue de 6.320 t y entre ese último año y el de 1870, fecha aproximada de comienzo del cultivo en los Andes venezolanos, tal promedio alcanzó a 16.500 t anuales. Aquí comienza la gran expansión del cultivo, debida en primer lugar a la mayor disponibilidad de tierras aptas, casi sin valor comercial hasta entonces, clima benigno y mayor disponibilidad de mano de obra. La exportación promedio entre 1870 y fines del siglo XIX, sobrepasa las 38.000 t anuales.
Las 2 zonas productoras tienen una estructura agraria diferente: mientras que en la cordillera de la Costa se localizó en las haciendas, las cuales no se limitaban a cultivar cacao, tabaco, o más tarde caña de azúcar, sino que disponían de tierras para cultivos de «frutos menores» como maíz, caraota, raíces, tubérculos, etc., y además poseían instalaciones que hoy llamaríamos agroindustriales (fermentadores, locales de beneficio, ingenios papeloneros o «trapiches», patios de secado, etc.), además de potreros para el pastoreo de animales de tiro, vacas lecheras, ganado menor y corrales de gallinas.
Con el producto de tales actividades se contribuía a la alimentación de la peonada y el excedente se comercializaba en las ciudades o pueblos vecinos. En resumen, las haciendas de la cordillera de la Costa eran verdaderos latifundios, no solamente por su extensión física, sino por las relaciones socioeconómicas entre propietarios y trabajadores.
En cambio, las fincas cafetaleras de la cordillera de los Andes, de menor tamaño, prácticamente monoproductoras, constituían y aún lo son, explotaciones familiares, de economía campesina. Las exportaciones siguieron incrementándose en los primeros años del siglo xx y llegaron a su punto culminante en 1919, cuando se exportaron 82.382 t. Desde entonces la caficultura ha venido experimentando numerosos altibajos en la producción y en los precios, debido a varios factores: las 2 guerras mundiales, la aparición del petróleo, la crisis de la década de 1930 y la expansión del cultivo en el Brasil.
El problema de la Tierra. Siglo XIX
En la lucha por la Independencia desaparecieron muchos de los antiguos propietarios y descendientes que poseían el monopolio de la propiedad territorial durante la Colonia; gran parte de estas enormes extensiones de tierra, junto con la riqueza representada por los esclavos y toda clase de bienes muebles e inmuebles pasaron a manos de los más importantes Caudillos militares (muchos de ellos de origen popular, como Páez por Ejemplo
Pero este cambio de propietarios no significó en modo alguno un cambio en la estructura latifundista de la propiedad territorial venezolana. El latifundio como Institución permaneció intacto, ocurriendo solo la transferencia de la propiedad de manos de la nobleza colonial, a manos de los principales jefes militares surgidos del Ejército Libertador. El latifundismo además se vio acentuado por la promulgación de leyes como la Ley sobre la enajenación de tierras Baldías de los años 1821 y 1848, que permitieron que una vasta porción de tierras del Estado, sobre todo en las provincias de Apure, Barinas, Cumaná y Barcelona, pasaran a formar parte del patrimonio personal de un reducido número de propietarios.
El Latifundio, al ser por lo general una concentración de tierra ociosa e improductiva, se constituyó una de las principales causas del atraso económico, social, y político del país durante todo el siglo XIX.